Relato corto: EL SUEÑO

EL SUEÑO

Hace quince días que estoy muerto. Por supuesto, nadie lo sabe, porque sigo comiendo, bebiendo, respirando y muchas más cosas que no suele hacer un muerto. Continúo yendo a trabajar, visito a mis amigos y a mi familia, organizo fiestas y nadie sospecha nada. Pero la realidad es que estoy muerto. Del todo.

¿Cómo es posible eso? Muy sencillo: mi propio cuerpo todavía no lo sabe. Y no es que me haya convertido en un zombi ni un vampiro ni ningún otro engendro mitológico. Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es que tengo la absoluta convicción de que es así, y aunque mi cuerpo no lo acepte (pues sigue realizando sus funciones vitales con la misma disciplina de que siempre ha sido capaz), tengo la certeza absoluta de mi muerte. Desde hace quince días. Desde que tuve el Sueño. Sigue leyendo

Relato corto: COLMILLOS DE FUEGO

COLMILLOS DE FUEGO

La puerta del bar se abrió. Una cascada de luz dorada se vertió sobre el oscuro empedrado de la callejuela mientras una oleada de risas, gritos y murmullos de borracho despedían al muchacho que, como una sombra, salió al exterior.

Hacía frío. El joven, totalmente vestido de negro, se arrebujó en su abrigo, cerró la puerta con un golpe seco, y, embutiendo las manos en los bolsillos, se alejó caminando por la oscura callejuela, al tiempo que comenzaba a interpretar una peculiar versión silbada de la canción Moon over Bourbon Street, de Sting. El muchacho sonrió para sí con una mueca cínica. «Vampiros», se dijo. «Interesante tema para una canción con una melodía tan romántica». Consultó su reloj. Las dos y media. Hora de volver a casa. Sigue leyendo

El MERS (coronavirus) en Abu Dhabi

Buenas a todos!

Estoy publicando este post al respecto del tema porque en las últimas semanas bastantes españoles residentes en Abu Dhabi están preguntándome un tanto preocupados. E imagino que la fuente de tanta preocupación es que por fin la autoridad sanitaria se está tomando en serio el asunto, y eso siempre causa alarma social.

Antes de comenzar, os dejo el enlace de la Organización Mundial de la Salud, el organismo responsable a nivel mundial de la coordinación de la lucha contra toda clase de epidemias (entre muchas otras cosas). La página en español es:

http://www.who.int/csr/don/es/ (donde están los últimos informes actualizados sobre TODAS las epidemias activas, y hay que escoger coronavirus).

En inglés (siempre más actualizada): http://www.who.int/csr/disease/coronavirus_infections/en/

Bien, vamos allá:

El MERS (Middle East Respiratory Syndrome) es una infección respiratoria producida por un tipo de virus que hasta ahora había sido poco problemático, un tipo de coronavirus. En el caso de la enfermedad que nos ocupa parece que el origen está en los camellos de Arabia Saudí.

El problema se presentó por primera vez hace cerca de dos años (Septiembre de 2012). Desde entonces hasta la fecha de hoy, de acuerdo con los informes de la OMS, se han confirmado 254 casos, de los cuales han fallecido 93 personas. Eso, para que os hagáis una idea, es una cifra ridícula, y para entenderlo os la voy a comparar con la tuberculosis, que seguro muchos consideráis una enfermedad del pasado y desaparecida (eso no es así en absoluto):

Según cifras de la OMS, en 2012, causó 8,6 millones de personas enfermaron de tuberculosis y 1,3 millones murieron por esta causa. En solo un año. Comparadlo con 93 muertes en dos años. Ridículo.

Otro ejemplo: la gripe normal. No la gripe aviar, ni la gripe A, sino la gripe de toda la vida que pasamos cada invierno: entre 40.000 y 220.000 personas mueren cada año sólo en Europa por culpa de la gripe. Así que como veis el coronavirus es un microorganismo de baja capacidad de contagio, aunque de los casos en los que se ha confirmado, su mortalidad está cerca del 40%.

Bien, la enfermedad que provoca es muy similar a una gripe. De hecho es difícil de distinguir de una, así que si alguno presentáis síntomas gripales y estáis viviendo en un país en riesgo (ahora mismo, Oriente Medio y los países de la Península Arábiga y del Golfo Pérsico), debéis acudir inmediatamente al hospital para un correcto diagnóstico y tratamiento. Entre otras cosas porque el tratamiento a tiempo tiene más posibilidades de tener éxito, y además porque así evitaréis contagiar a otras personas que convivan con vosotros, que puedan tener una evolución más desafortunada.

No hay que dejarse llevar por el pánico: como os he dicho, la contagiosidad es baja. De todos modos, las recomendaciones actuales son:

  • Evitar todo contacto con camellos y productos alimentarios derivados de ellos (carne, leche, etc).
  • Evitar contacto con personas que tienen contacto o trabajan con camellos (el virus también se contagia de persona a persona).
  • Evitar los lugares muy concurridos (las aglomeraciones de personas, especialmente en espacios cerrados como una discoteca, favorecen el contagio, y con uno que tosa puede contagiar a muchos). De hecho se sospecha que uno de los factores que más está influyendo en este brote es la peregrinación anual que hacen los musulmanes a la Meca, donde se hacinan muchas personas justo en el foco de origen del brote. Así que ya sabéis: si alguien acaba de volver de Arabia Saudí con síntomas de gripe, mejor no acercarse mucho…
  • Lavarse las manos cuidadosamente con agua y jabón, o utilizar las soluciones desinfectantes. La forma más frecuente de transmisión de las enfermedades siguen siendo las manos, más todavía que los estornudos o la tos.
  • Por supuesto si alguien está enfermo y tose o estornuda, hay que cubrirse bien la boca y la nariz con pañuelos de papel (NO con las manos) y echar el pañuelo inmediatamente a la basura, lavándose las manos a continuación.
  • Si no hay más remedio que acudir a un sitio con gran aglomeración de gente, es aconsejable llevar una mascarilla. El problema es que las mascarillas que todos conocemos (las mismas que usamos los cirujanos para operar), NO son suficientes para proteger del contagio. Es necesario el uso de un tipo especial de mascarilla, llamada N95, que sí que impide el paso del virus, aunque agobia bastante porque cuesta respirar con ella puesta. El utilizar cualquier otro tipo de mascarilla es una estupidez, porque hace pensar a uno que al menos tiene una protección parcial (lo cual no es cierto, esto no funciona así, es prácticamente lo mismo que no llevarla) y sólo sirve para crear alarma y pánico en la gente de alrededor.
  • El coronavirus no tiene vacuna posible. Al menos por ahora.

En el caso de Abu Dhabi la alarma procede de que finalmente han empezado a hacer las cosas bien y a hacer analíticas a todo aquél que tiene síntomas gripales y antecedentes de riesgo (contacto con camellos, con gente enferma o viajes recientes a sitios sospechosos), y como consecuencia de ello “pescaron” 9 casos más la semana pasada (hasta ahora sólo había habido 5). De esos 9 casos sólo 3 estaban enfermos, y los otros 6 fueron personas que habían sido analizadas por haber estado en contacto con ellos y se descubrió que tenían el virus pero no habían contraído la enfermedad. Por eso os digo que en general no es un virus alarmante.

En resumen: que no cunda el pánico, pero evitad las situaciones de riesgo, y ante la duda acudid al hospital.

La ilusión de publicar por primera vez

Para alguien como yo, enamorado de los libros desde el mismo momento en que aprendí a leerlos, allá por mi tierna infancia, el tener la oportunidad de pasar a ser autor, el ser parte activa en el proceso, ha sido siempre un sueño. El Gran Sueño.

Las primeras publicaciones fueron en VBI PVS, la revista de mi querida Facultad de Medicina de Valencia, allá por el año 1992. Podríamos decir que éramos jóvenes e inconscientes, y no sería poco cierto, pues la verdad es que recuerdo aquello como un maravilloso entretenimiento, donde conocí a grandes amigos, pero no pasó de eso: probablemente no era todavía consciente de lo que algo así representaría más tarde para mí.

Mi primera publicación ya en la edad adulta, en el 2002, pertenece al plano estrictamente científico. Un artículo de ésos que tal vez puedan causar alguna satisfacción a aquellos investigadores que han trabajado con denuedo para conseguirlo, pero sin interés para la mayor parte de especialistas en el tema, no digamos ya para el gran público. Es bonito, sí, pero no te toca el corazón. Algo más tarde, con el capítulo de un libro de medicina dirigido a especialistas, ocurrió algo parecido.

La primera gran oportunidad se la he de agradecer a Pablo Sebastià, cuando en 2012 me ofreció generosamente la posibilidad de publicar un relato corto (cortísimo) en la antología de género negro “España Criminal”. ¡Eso sí que fue otra cosa! Ni siquiera me podía creer que me lo estuviese proponiendo en serio. Pero sí, ¡y tan en serio! Por primera vez en mi vida veía mi nombre en un libro de papel, pero de los de verdad, de literatura, un libro apto (o no) para todos los públicos.

Como si fuera una señal, el brevísimo relato se tituló “El Sueño“. Aunque seguro que no es lo que vosotros creéis…

Eso sí que fue el principio de la realización de un sueño. Gracias a él conocí al colectivo de los 12 plumas negras, escritores geniales y algunos de ellos ahora buenos amigos, y pude atisbar un poco de ese mundillo que tantas ilusiones me había despertado de chaval, y tantos castillos en el aire me había hecho construir.

Su amable invitación se repitió al año siguiente, en el “España Negra“. El proyecto crecía, incorporaba escritores nuevos (algunos de ellos de verdadera talla) y todavía me cuesta creer que haya compartido cartel con gente tan grande.

He escrito mi primera novela: “La navaja de Ockham“. He disfrutado mucho y he aprendido muchísimo haciéndolo. Pero el mundo editorial es complejo para un neófito y todavía no he encontrado siquiera un agente editorial que esté dispuesta a leérsela. Ya comenté en un post hace unas semanas que el camino digital parece ser la puerta a los que no tenemos otro aliado mas que la ilusión y el entusiasmo, y esa concepto, como una semilla, ha ido germinando…

Porque la ilusión y el entusiasmo son poderosos motores. Los más poderosos de todos, diría yo. Y tuve una idea, una idea que maduró deprisa en mi cabeza: “Si todo lo que he aprendido sobre mi profesión en estos años que ya llevo en ella lo escribiera… Si pudiera explicarle a toda la gente lo mismo que les explico a los pacientes en mi consulta, con un lenguaje sencillo y fácil de entender, apto para todos los públicos… Las preguntas se repiten una y otra vez, mucha gente tiene ideas muy equivocadas. ¿Y si lo escribiese? ¿Y si lo explicase bien para que todos pudieran entenderlo de una vez por todas?”.

Portada-VARICES Esa idea ha visto hoy la luz. Justamente hoy, en el Día del Libro: el primer libro de la colección “La Medicina hecha fácil” ha salido a la venta en la iBookstore. Y es mi niño. Por primera vez veo publicado un libro enteramente mío, y es muy difícil de explicar la emoción que eso supone. Baste decir que es otro sueño que se ha visto cumplido después de haber tenido que esperar nada menos que 40 años…

Como explicaba a mis compañeros en un taller de escritura creativa en el que hace poco tuve oportunidad de participar, “yo leo fundamentalmente porque me divierte, porque lo paso bien, y también para aprender”. Si las sumo todas, la literatura me ha dado la mayor cantidad de horas de felicidad hasta ahora en esta vida.

Quizá con este nuevo proyecto no sea capaz de devolver todavía esa felicidad, o ese divertimento, pero por lo menos voy a poder ofrecer a todos la oportunidad de aprender. Y quizá un día no muy lejano, si continúa sonriéndome la fortuna y sigo contando con el apoyo de todos los que tan generosamente me habéis aupado en este proyecto, tal vez pueda llegar a hacerlo. Y ése sería el siguiente sueño: mi nombre en un libro. Pero esta vez de literatura.

¡Que lo disfrutéis!

Sólo apto para MUY fans de Tolkien

Hoy he hecho un maravilloso descubrimiento: dos películas independientes sobre temática relacionada con el Señor de los Anillos: Born of Hope y The Hunt for Gollum.

Born of HopeBorn of Hope se sitúa tres generaciones de hombres antes de la primera parte del Señor de los Anillos. Narra la historia de Arathorn y Gilraen, los padres de Aragorn, desde el momento en que se conocieron. Arathorn es hijo de Arador, el rey de los dúnedain del Norte, escasos y perseguidos por el avance de los orcos de Sauron, cuyo número crece de día en día y que han sido enviados por su Señor con el fin de exterminar la estirpe de Elendil e Isíldur, y a la vez robarles el Anillo de Barahir, el sello que siempre ha ostentado el heredero al trono. La película, rodada en 2009, dura 71 minutos y fue llevada a cabo con un presupuesto inferior a las 24.000 libras esterlinas, y se extiende hasta la niñez de Aragorn, cuando tras la muerte de su padre junto con gran parte de su pueblo es llevado junto con su madre a la casa de Elrond en Rivendell para su protección y educación. Su visualización es gratuita y la podéis disfrutar aquí.

The Hunt for Gollum

The Hunt for Gollum está ambientada justo antes del inicio de la primera parte del Señor de los Anillos, y en ella se relata cómo el mago Gandalf le encarga a Aragorn la persecución y captura de Gollum, ante la sospecha de que éste caiga en manos del Señor Oscuro Sauron, que lo está buscando para sonsacarle información sobre el paradero del anillo. Este corto de 38 minutos (47 la versión extendida) fue rodado en 2009 con el irrisorio presupuesto de menos de 3.000 libras esterlinas, y su acción se extiende hasta inmediatamente antes de la partida de Frodo de la Comarca. Su visualización también es completamente gratuita y la podéis disfrutar aquí.

AVISO: ambas películas están rodadas por actores semiprofesionales y con un presupuesto irrisorio. Así y todo son muy meritorias, pero cabe advertir que están en inglés (aunque se pueden encontrar versiones subtituladas) y son sólo aptas para MUY frikis del tema.

He de decir que esta tarde he visto ambas y las he disfrutado mucho. Son un magnífico preludio para el maravilloso día que nos espera mañana, día 23 de Abril… Día del Libro… ¡Permaneced atentos!

La Maldición del Escorpión de Jade (Woody Allen)

La Maldición del Escorpión de Jade

Desgraciadamente no puedo con él. Lo he intentado. Muchas veces. Pero no puedo, la vergüenza ajena que me inspira este hombre me impide disfrutar de sus películas. Hasta que encontré ésta. Desde entonces la he visto 3 ó 4 veces, me encanta.

La historia se centra en la sección de detectives de una compañía de seguros. Woody Allen interpreta a un estrafalario detective que no obstante es el que mejor resultados ofrece a la empresa. Helen Hunt (¡me encanta esta actriz!) interpreta a una asesora externa que la empresa ha contratado para modernizar sus métodos. Entre ambos surge un choque frontal de animadversión porque cada cual ve al otro como una amenaza.

Durante una celebración de empresa, un mentalista los hipnotiza a ambos como parte del espectáculo, implantando en el subconsciente de ambos una palabra que los hace entrar en trance y así los doblega a su voluntad, pero tras finalizar el espectáculo no la retira. Después, llamándolos por teléfono consigue rehacer la hipnosis y utilizar sus conocimientos y sus talentos para efectuar grandes robos que resultan inexplicables tanto para la policía como para la propia empresa…

La interpretación de ambos es magnífica (y tiene tela que yo diga esto de Woody Allen…), y lo venenoso y ácido de algunos diálogos entre ellos los hace espectaculares. Las notas de humor absurdo propias de este director están muy bien administradas, y la película en general es fantástica.

De hecho, cada vez que la he vuelto a ver me he hecho el firme propósito de revisar el resto de su filmografía…, pero nada, todavía no he encontrado otra que se parezca remotamente a ésta.

La “Hora del Planeta”

Hands Holding Earth

Hace un par de días tuvo lugar la llamada “Hora del Planeta“. Los días previos recibí un buen número de emails instruyendo cómo debíamos apagar todas las luces no esenciales durante una hora con el fin de ahorrar energía y contribuir a la conciencia ecológica.

He de declarar que me parece una soberana estupidez. Y expondré mis razones:

El apagar las luces “no esenciales” durante una hora no sirve para nada. Lo que realmente deberíamos aprender todos es a mantener apagadas todas las luces no esenciales SIEMPRE. Algo tan simple como eso. La iluminación que necesitamos la empleamos (para eso está), y la que no necesitamos debemos aprender a mantenerla apagada, pero no una hora al año, sino como norma habitual. Creo que es de cajón.

Y no se trata simplemente de un asunto económico (aunque ya de por sí debiera de ser un argumento de peso el no malgastar dinero en electricidad en una fase económica como la que estamos viviendo), sino especialmente un asunto de responsabilidad y educación: los recursos (de todo tipo) de que disponemos están para usarlos – sin mojigaterías, que para eso están -, pero en ningún caso para malgastarlos.

Como en tantas ocasiones, opino que vuelve a tratarse de un problema de educación (o de falta de ella). Una hora al año no salva un planeta. Una actitud adecuada habitual quizá sí. Y no se trata de ecologismo, no. Se trata simplemente de ser coherente. Punto.