La navaja de Ockham: una novela muy negra

La navaja de Ockham es una novela perteneciente al género negro/policíaco por su temática y al contemporáneo tanto por su forma como por el marco temporal en el que se desarrolla: la acción tiene lugar en su mayor parte en la ciudad de Valencia y sus alrededores, entre Octubre y Diciembre de 2012.

Sinopsis

Rodrigo Villalonga, un acaudalado empresario valenciano sin hijos, es hallado muerto por causas aparentemente naturales en la habitación de la lujosa residencia en la que se aloja. Su abogado testamentario, albacea y amigo íntimo, Álvaro Domingo, reúne a los beneficiarios del testamento: la mayoría son primos y sobrinos pertenecientes a cinco clanes, con los que abiertamente mantenía muy mala o nula relación por sus vínculos con distintas facetas del mundo criminal, pero también incluye a la que había sido su enfermera y asistente personal durante los dos últimos años, Nuria Ferrís, lo que solivianta a los codiciosos familiares. Durante la reunión les proyecta un vídeo grabado por el propio Rodrigo días antes de morir, donde predice con sorprendente exactitud que en realidad lo han asesinado, de qué manera lo han llevado a cabo y cómo el médico forense que le ha realizado la autopsia (amigo íntimo de uno de los familiares) ha ocultado el hecho.

Con las primeras muertes y desapariciones, pronto se pone de relieve que el fallecido no solamente ha dispuesto la herencia hábilmente con la intención de enfrentar a esos familiares entre sí, sino que a través de sucesivos vídeos grabados en días previos demuestra una inexplicable clarividencia, prediciendo con exactitud el desarrollo de los acontecimientos posteriores. Su venganza se va materializando según parece ir moviendo desde la tumba los hilos que van llevando a los familiares a acabar unos con otros…

Aspectos formales

Como hemos comentado al principio, la novela La navaja de Ockham pertenece a los géneros negro/policíaco y contemporáneo.

Su lenguaje es preciso pero sencillo y fluido, lo cual lo hace accesible a la mayor parte del público lector. Los capítulos están estructurados con una breve introducción a modo de diálogo o reflexión entre el personaje asesinado – Rodrigo Villalonga – y su pupila – Nuria Ferrís – redactada en tiempo presente, lo que mantiene la atmósfera de omnipresencia de la víctima, el cual se mantiene como el verdadero protagonista de la trama.

El conocimiento personal de los escenarios donde transcurre la acción se refleja en unas descripciones muy visuales – sin llegar a ser recargadas – de lugares reales, y la imbricación de acontecimientos coetáneos verídicos la fija en el marco temporal. La abundancia de personajes está tratada mediante la caracterización diferencial de los mismos, tanto física como psicológica, de modo que no resulta compleja su ubicación en la trama – se incluye no obstante un apéndice con la lista de personajes y árboles genealógicos-. La individualización de cada uno de los personajes protagonistas, huyendo tanto del arquetipo del héroe como del antihéroe, revela caracteres con variados matices de luces y sombras, lo cual hace aparecer como reales personajes que son de ficción. La conjunción de la ambientación espacio-temporal descrita anteriormente con estos personajes perfectamente posibles crea la ilusión de plausibilidad de la historia, que podría haber ocurrido en realidad: incluso detalles que pueden parecer chocantes al principio como la presencia de grandes capos mafiosos en Valencia pronto son asumidos con naturalidad en el fluir de la narración.

La trama de la novela va conjugando la investigación criminal, la económica y las escenas de acción, manteniendo la tensión y la intriga en diversos planos que empiezan a converger en los últimos capítulos. Las incorporación de minuciosos detalles propios de la ciencia forense tanto en las descripciones de las escenas del crimen como en las autopsias otorga también verosimilitud y fuerza a los hechos descritos. El final de la novela revela las respuestas a prácticamente todas las preguntas empezando por su título – lo cual explica el doble sentido del mismo, referido tanto al arma preferida del personaje antagonista como al postulado filosófico del mismo nombre -.

Situación actual de la obra

La navaja de Ockham, con una extensión de 127.000 palabras, se encuentra finalizada por completo e inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual. En el momento actual está pendiente de encontrar editor.

Más información en la propia página web de la novela y en su página de Facebook.

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